lunes, 20 de junio de 2016

Y CRISTINA MURIO

Como diría Miguel Hernández en un Elegía, ..."su pueblo y el mío, se me ha muerto..."
No era amiga, ni conocida, pero sí había coincidido varias veces con su asesino a la hora del desayuno. Ella murió a sus manos hace apenas una semana, pero él me atendió tras la barra del restaurante donde trabajaba, más de una vez.
Resultado de imagen de chica asesinada torre pachecoY sigo consternada. Más cuando escucho aquello de "esto no es violencia machista", "es un caso aislado", "es que se había enamorado de la chica..." y tonterías por el estilo de personas que, aún conociendo a la chica, parece que quieren que él sea menos culpable de lo que es, que el caso sea juzgado como el de un loco y tenga menos delito penal, o mil cosas que no me entran en la cabeza, pero la indignación me revuelve el estómago cada vez que lo pienso.
El, un chico de 27 años, con una pareja estable con quien tenía un hijo y que vivían con los padres de ella; ella, una mujer de 36 años, profesora de educación en un colegio cercano y que la maldita casualidad hizo que viviese tabique por medio del joven, y que él se interesara por ella, que la piropeara, que la molestara, que la incitase a mantener una relación. Pero ello nunca quiso, se negó. Él siguió insistiendo hasta el pasado viernes 10, cuando se adentró en la casa de Cristina, que estaba sola, e intentó conseguirla por la fuerza. Lo cierto es que ella volvió a negarse y perdio la batalla al ser degollada por su vecino, falleciendo al poco tiempo. Mientras, él, ayudado por su suegra marchó al hospital a curarse las heridas producidas en el forcejeo, mintiendo al decir que llevaba cortes por un accidente doméstico, y protegido en todo momento por la abuela de su hijo, quien ahora está inculpada por ser cómplice del asesinato.
La madre de Cristina, después de enterrar a su hija, asistió a una concentración en la puerta del ayuntamiento de Torre Pacheco, donde agradeció el apoyo recibido, y pidió una solución al problema del machismo, asunto que le ha arrebatado a su hija en la flor de la vida.
Ahora llora el asesino por los pocos años que pasará en la cárcel. A lo sumo quince le esperan entre rejas; pero cuando salga, con poco más de cincuenta, podrá rehacer su vida y disfrutarla. Algo que Cristina no ha podido hacer porque no pensó que ese vecino que al principio la piropeaba, cogiese un cuchillo y con él arrebatase su vida, la de su madre, la de su familia, y la de los alumnos que lloraban el lunes siguiente en la puerta de su colegio, recordando a su profesora de quien se despidieron el miércoles anterior, en vísperas de un puente que sería el último de su vida que podría disfrutar Cristina.
Resultado de imagen de violencia de generoDesde este blog, mi más enérgica condena a este personaje que quiso apropiarse de la vida de otra persona y lo consiguió, que sin ser pareja ni haber mantenido ningún tipo de relación, ni siquiera pasará a engrosar los horribles números que crecen continuamente en la página oficial del Ministerio del Interior como vícitima de la violencia de género. Pero fue una chica asesinada a manos de un energúmeno que sabía que tenía más fuerza que ella, y que haría lo que le diese la gana. Y lo hizo.
Resultado de imagen de violencia de generoC uando mellegó la noticia a través de una agencia que la publicitaba en un medio de internet, se refería a un accidente de tráfico donde la víctima había sufrido un corte en el cuello y que se había desangrado sin que se pudiera hacer nada por salvarle la vida. Hoy releeo aquel primer correo y me sonrio por no llorar. Me demuestra el poco respeto que se tiene por la información en algunos medios y la necesidad de dar noticias morbosas sin contrastar.
Ahora, los demás medios, siguen llamándole "presunto" hasta que un juez lo diga. Es un ASESINO y me gustaría que se le marcara la frente a fuego para que cuando salga de prisión, todo el mundo sepa qué hizo.

martes, 7 de junio de 2016

PARO, RESPIRO Y CONTINUO

La información sobre la violencia de género, el indicar qué hacer a una mujer maltratada, dónde ir, qué salidas tiene; ofrecerle ayuda psicológica, legal y compañía en todos los trámites, no parece suficiente.
He asistido a muchas charlas, he dado mucha información, pero parece ser que el encaje de bolillos interesa más. Ayudar a una vecina está bien, pero solo dándole sal o recogiéndole un pedido del correo. Lo demás está de más.
Si sales del círculo de la ayuda y quieres implicar a más gente, el tema es complicado. A veces hasta desalentador.
Resultado de imagen de grupo mujeres lloranUn ejemplo, en una de mis últimas charlas en una Asociación muy respetable, según el entorno, porque atiende a mujeres enfermas, podría resumir la misma como decepcionante.
Tras sesenta kilómetros, dos horas y media de información, de contestar a las preguntas que te hacían, de insistir hasta la extenuación qué podían hacer ellas para ayudar a las mujeres maltratadas que, según propias declaraciones, "aparecían como champiñones" a su alrededor, habiéndoles indicado que era sencillo, solo era cuestión de participación activa, y si tan solo querían colaborar con la asociación que representabamos, Ni Ilunga, o colaborar con la simple compra de un libro por 10€, su comentario al finalizar fue: "Vámonos a tomar algo, chicas". Quizás fue para celebrar que ya habían colaborado con la causa, que al sentirse informadas, debían celebrarlo con un chocolate con bollos, porque ya estaba todo hecho.
Plasmar aquí la sensación que me produjo, tanto a mí como al secretario de la asociación, de haber perdido el tiempo, de haber sembrado en barbecho, de que lo que hacías no valía para nada, sería poco si ponemos en la balanza la riqueza que hemos obtenido en otras comparecencias.
Resultado de imagen de grupo mujeres rien y comenPorque hay mujeres que de verdad te aportan, te estimulan y te dan ganas de abrazarlas una a una, mientras que otras tienes la sensación de que te están exprimiendo, de que tu energía ahí se acaba, que no puedes más. Y eso fue lo que nos ocurrió en esta charla.
Porque el concepto que tenemos de ayuda es "que lo hagan otros", cuando el caso de la violencia de género es un hecho tan real, tan cercano y tan triste que a todos nos puede pasar, que no podemos volver la cabeza.
Nuestra página niilunga.com está abierta a todo el mundo. Conectados 24 horas, con el apoyo de unos pocos, estamos consiguiendo ayudar a mucha gente, y eso es lo único que cuenta.
Necesitaba dejar aquí, después unos días de aquella charla, una vez relajada, cómo me sentí; y lamento profundamente que la gente, y más las propias mujeres, se tomen el tema como una excusa para salir de su casa y merendar con las amigas, sin pensar por un momento en que lo que allí se contaba era real y duro; incluso para algunas de ellas dentro del entorno familiar.
En fin, una decepción, pero que solo quedará como una anécdota más, como la de aquel maltratador que quería que nuestra asociación se presentara en su causa como defensora de haber agredido a su pareja. Tremendo, sí, para echarse las manos a la cabeza, pero real.
Resultado de imagen de ni ilungaAprovecho para dar las gracias a tantas y tantas manifestaciones de ánimo y de apoyo, de colaboración y de participación activa, de lucha real, de compromiso; porque una piedra en el camino, no va a dejar que continuemos andando.

jueves, 2 de junio de 2016

LOS ARBOLES DE LA MEMORIA

El día 25 de noviembre de 2010 se llamó a los medios de comunicación para realizar un acto en contra de la violencia de género en el parque Gloria Fuertes de Almería, donde no faltó su alcalde del Partido Popular Luis Rogelio Rodríguez-Comendador, la edil  de igualdad, Rebeca Gómez, así como las presidentas provinciales y locales de la Asociación de Mujeres en Igualdad.

Fotógrafos, redactores y cámaras de televisión se deshicieron en flashes que luego colmaron los medios de comunicación de la provincia, la comunidad autónoma e incluso en algún que otro informativo de carácter nacional.
La presidenta de la asociación, Mercedes de la Merced aseguró que "es un reconocimiento de la ciudad de Almería a esas cinco mujeres que no quedarán en el olvido porque tendrán un espacio privilegiado en la capital y no serán simples números".
Un gran despliegue para alzar la voz contra el monstruo del maltrato en una comunidad autónoma que, precisamente hoy, ha registrado el primer caso de muerte por un malnacido. Un área geográfica desgraciadamente marcada por los brutales asesinatos contra mujeres y con una cantidad de denuncias que quita el habla.
No estuve, pero imagino que después del acto donde se plantaban 5 árboles en memoria de las víctimas sufridas en la zona, hubo algún tipo de ágape o festejo, porque nuestros políticos son muy dados a mojarse la garganta cuando hay medios y así agasajarlos, buscando el perfil bueno en las fotos.
Dos años después, el  alcalde de Almería , volvió a convocar a los medios en la colocación de una placa que conmemoraba el acto dos años atrás inaugurado.
Un lugar para el recuerdo, con su placa y el reconocimiento a unas mujeres que no serán simples números en las estadísticas oficiales. Muy bonita la intención, no cabe la menor duda. El problema es que después de la foto, parece ser que se olvidaron de regar los árboles, de limpiar el parque y de recordar a quienes sirvieron para ser ejemplos de la lucha contra el maltrato.
Resultado de imagen de politicos maltrato mujeresAquel parque de Gloria Fuertes está hoy semiabandonado, seco y con unos árboles que no han brotado como requería la memoria de aquellas mujeres asesinadas, a quienes el gobierno municipal se encargó de proclamar sus nombres en el acto del 25 de noviembre de 2010, sirve como ejemplo de lo que los políticos hacen para terminar con esta lacra que consigue que cada 18 segundos muera una mujer a manos de un hombre en el mundo.
Una pena y un ejemplo que debe apartarnos de los actos con fotos y centrarnos más en la cruel realidad y hacer que quienes pueden, hagan lo que deben.

martes, 17 de mayo de 2016

SENTENCIAS BOCHORNOSAS

Resultado de imagen de educacion mujerCuando una mujer denuncia es que se ha dado cuenta que no puede continuar con la vida que lleva y, sobre todo, junto a quien la comparte. Denunciar es un acto doloroso porque es el final de una etapa en la que se pusieron las esperanzas e ilusiones de una chica y con la que soñaba desde que era una niña, gracias a los estereotipos grabados en la mente de las féminas durante unas épocas oscuras sobre el futuro limitado y controlado por parte de un hombre sobre una mujer.
Denunciar, pasar por toda la burocracia que conlleva, relatar una y otra vez ante policías, asistentes sociales, psicólog@s, abogad@s y, finalmente, un juez o jueza, los trazos más amargos de una relación de pareja basada en el maltrato, es uno de los pasos que más se piensan las mujeres, porque es tremendamente dolorosa.
Pero una vez iniciado el proceso lo mejor es no parar. Retrotraerse por las heridas que abre no ayuda para nada a salir de ahí. Es necesario el apoyo de la familia, de los hij@s, de l@s amig@s, de l@s compañer@s de trabajo; en fin, de todo el círculo que tiene cabida en la vida de una persona. Esto no debemos olvidarlo.
Termina todo el proceso, no tan rápido como nos prometieron, no tan indoloro como nos contaron, no tan fácil como pensábamos; y entonces nos encontramos delante del poder judicial. Ya estamos ante un estrado que debe acoger nuestro último relato de los hechos con un mínimo de empatía, con un ápice de humanidad. Ahí queremos que sea una mujer quien juzgue al agresor, pues creemos que por el hecho de ser de nuestro mismo sexo, será más compasiva con nuestra situación, tendrá menos benevolencia con el maltratador que nos ha insultado, que nos ha amenazado o que nos ha pegado.
Pero esto no es así.
A veces son las juezas quienes más daño hacen a la víctima. Las pruebas nos demuestran que no siempre son personas que están a la altura de las circunstancias.
Un ejemplo, Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 1 de Vitoria, ante una denuncia de una mujer que había sufrido varias agresiones sexuales, le preguntó a la víctima: "¿Cerró bien las piernas?, ¿cerró toda la parte de los órganos femeninos?".
O la abogada de una víctima que diez minutos antes de comenzar el juicio le dijo a su clienta, una emigrante sudamericana: "No tienes cara de maltratada, ¿qué quieres, los papeles?"
Resultado de imagen de beauty solomonO cuando el Juzgado de Instrucción nº 9 de Palma de Mallorca emitió una sentencia en 2007 en el que desestimaba el recurso interpuesto por Beauty Solomons, una mujer nigeriana que entonces ejercía la prostitución, al haber denunciado a dos agentes de la Policía Nacional por insultos y agresiones que probó con un parte médico. El juez lo desestimó y argumentó que la policía estaba ejerciendo sus funciones "que no tienen otro objeto que impedir el bochornoso espectáculo de la prostitución en la vía pública". Cinco años más tarde, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos condenó al Gobierno español por no investigar "con seriedad y efectividad" los hechos denunciados. España fue condenada a indemnizar a Solomon con más de 30.000 euros.
Y si saltamos las fronteras, much@s recordaremos la sentencia exculpatoria de un delito de violación a Ehsan Abdulaziz en diciembre de 2015 por el tribunal de Southward Crown (Inglaterra), al segurar el acusado que "la violó por accidente".
Este millonario saudí fue absuelto al argumentar que se cayó de manera accidental sobre la presunta víctima, una chica de 18 años, y la penetró sin querer porque su pene "asomaba" fuera del pantalón.
Resultado de imagen de ehsan abdulazizElla dormía en su casa porque había sido invitada por el hombre junto a otra amiga al salir de un bar. El relato de la joven, sin embargo, fue diferente. Ella afirmó que despertó de madrugada y el hombre le estaba agrediendo sexualmente. El juzgado avaló que el ADN encontrado dentro de la joven acabó ahí "por accidente" y el semen en sus manos procedía de las relaciones consentidas que había mantenido previamente con la otra joven.
Estos son algunos de los casos más conocidos; sin embargo, son muchas más las sentencias que se dictan en unas dependencias judiciales que flaco favor hacen a la lucha contra la violencia de género. De hechos así se desprende que el poder judicial también necesita formarse y empaparse más de cómo están las mujeres sufriendo y muriendo cada día en todo el mundo por sentencias idiotas que lo único que hacen es crear desconfianza en la sociedad ante el poder que representan.
Y, por último, recordar que la mujer asesinada esta misma semana en Tenerife, llevaba diez años denunciando a su marido por maltrato continuado, con asistencias de la policía un día sí y otro también ante los escándalos y gritos que salían de la vivienda, hasta que resultó muerta y su marido declaró que "ya la había matado". ¿No tiene culpa el sistema judicial en este asesinato?